La comunicación asertiva en las intervenciones asistidas con perro
19/1/2024
19/1/2024
Por:
Elisabet Mussull Dulcet
Directora Técnica de Asociación Itcan
Técnica en IAP
La comunicación es el elemento principal de cualquier interacción, vínculo y/o relación con otro ser. Ampliamente conocido es el esquema con los elementos necesarios para que se produzca: emisor, receptor, canal y mensaje. En este mensaje es importante lo que expresamos con y sin palabras. Es la denominada comunicación no verbal.
Al igual que en cualquier relación entre humanos, la comunicación no verbal también está presente en la relación persona/perro. En esta relación, las personas que convivimos con perros en general, entendemos muy bien sin hacer uso de palabras, lo que pueden necesitar con una mirada, un gesto, un movimiento de cola o un pequeño levantamiento de belfo o de movimiento de ojos.
En lo que respecta a las Intervenciones Asistidas con Perro (IAP) tenemos la gran fortuna de contar con la presencia de nuestros compañeros caninos. Mencionado en este blog sabemos que de los beneficios más destacables que nos ofrecen las intervenciones asistidas con los animales (IAA) es que éstos no juzgan a la persona que tiene delante. Es decir, el perro nunca va a decir con palabras ni de modo no verbal a un usuario/a “si no comes me voy a poner triste “o “si te estuvieras quieto, esto no te habría pasado” o “eres malo” “no te quejes tanto “o “quien te ha puesto esta ropa, pareces un payaso”, entre muchos otros ejemplos que se podrían poner, donde puede que estas palabras no se digan con la intención de humillar, desautorizar, culpar, ridiculizar, poner énfasis en algo físico o señalar una diferencia, pero que finalmente si se puede dar esa connotación a nuestras palabras.
Entonces, si el animal de intervención nos brinda un canal vacío de prejuicios tan poderoso, ¿qué pasa cuando intervenimos nosotros los humanos en esta relación? Somos suficientemente conscientes de cómo nos comunicamos entre humanos; cómo usamos nuestras palabras o ironías; ¿sabemos leer cómo se encuentran nuestros iguales? y ¿sabríamos acompañarles con las palabras correctas?
En las IAP el perro siempre va acompañado de su técnico o guía (según los autores), por lo tanto, como profesional responsable de estos perros debemos estar formados para acompañar, entender y apoyar a nuestros perros de intervención asistida. Precisamente por tanto bien que sabemos que hacen acompañándonos a trabajar, y porque somos quienes le debemos aportar seguridad y confianza para que el perro pueda ser quien realmente es. Pero, pensar que nuestra actuación dentro de la sesión termina o se limita solo al perro, es no entender lo dinámica, compleja y enriquecedora que es una IAP.
Dentro de las sesiones nos comunicamos directamente con nuestros alumnos, pacientes, usuarios, compañeros, otros profesionales y/o familiares. Recibimos muchas preguntas sobre el perro y en muchos casos llevamos el 100% de la dinamización de las actividades. Es realmente importante comprender cómo debería ser la comunicación que deberíamos procurar siendo técnicos en IAP y el lenguaje que usamos entre la persona o las personas que están inmersas en la sesión. En nuestras sesiones muchas veces estamos acompañando a personas en momentos muy delicados e íntimos y debemos saber estar y cuidar nuestro lenguaje para que sea un ambiente acogedor y agradable o como mínimo, no hacer más hostil un ambiente determinado. Incluso con personas con serios problemas en sus habilidades de comunicación.
Por lo tanto, la comunicación asertiva desempeñaría un papel crucial en diversos elementos: en uno mismo, en la autocompasión, en cómo te relacionas con los demás y por supuesto en el entorno laboral. Eso se refleja en nuestra actitud y en como nos mostramos ante situaciones complejas. Nos constituimos entonces en un modelo, un posible referente para el usuario de las IAP.
En un entorno donde la comunicación se quiera cuidar, no sólo hay que conocer ciertos conceptos si no además, saber aplicar unas herramientas que nos puedan ayudar a desarrollar esa comunicación asertiva. A continuación, muestro cómo se podría relacionar la comunicación asertiva con algunos conceptos clave:
Además de la anteriormente citada ausencia de juicios emitidos por los animales en las intervenciones, otro aspecto muy importante de los que se benefician las personas que participan en las IAP, es la motivación y las ganas de que a que se repita esa experiencia. Cuidar nuestra comunicación y lenguaje va a mejorar exponencialmente esa experiencia porque debemos recordar que nuestros usuarios pueden no acordarse “exactamente” lo que dijimos en aquella intervención, pero nunca van a olvidar cómo les hicimos sentir.
Por lo tanto, es necesario estar en continua formación, estar abiertas a aprender y revisar nuestra forma de comunicarnos y por último, los profesionales de las IAP que estamos mediando entre el perro y el profesional (o experto según otros autores), entre el profesional y el grupo, entre el propio grupo con sus compañeros a través de los perros, entre muchas otras interacciones, debemos ser conscientes de que no sólo se puede, si no que se debe promover la comunicación asertiva.
La comunicación asertiva tiene la habilidad de expresar nuestros deseos de una manera amable, franca, abierta, directa y adecuada, logrando decir lo que queremos sin atentar contra los demás. Es decir, la comunicación asertiva también hablará de límites, pero sobre todo de usar y saber responder a la otra persona adecuando el lenguaje, el contexto y la necesidad.
Las consecuencias positivas son claras, como apunta G.C. Miranda y colaboradores:
“Es la comunicación asertiva una herramienta facilitadora de las relaciones sociales y ayuda a mejorar la salud mental y los problemas emocionales y sociales futuros”.
Y es que tenemos que ser conscientes del poder de la palabra para transmitir y apoyar. Así que no olvidar que cuando los técnicos nos formarnos en comunicación asertiva, esto nos puede ayudar a:
En resumen, la comunicación asertiva es una tarea pendiente de muchas personas y profesionales, ya que es posible que incluso a nivel personal se tenga esa carencia y debamos formarnos específicamente en ello y estar en constante renovación.Al final, saber relacionarnos con nuestros iguales es una premisa básica para no hacer daño al otro, y saber estar y acompañar es necesario para el entorno laboral de las IAA.
Y sí, todas las personas que acompañan seamos familiares, técnicos en IAP, profesionales del área de la salud o la educación, personal de la limpieza, profesores, TODOS deberíamos aprender sobre ayudar a resolver conflictos, establecer límites, fomentar la colaboración y construir confianza.
Así que animo a todas las personas a ser más conscientes de nuestra actitud y lenguaje y a practicar habilidades de comunicación asertiva ya que sabemos que es beneficioso tanto para el crecimiento profesional como para el bienestar personal.
Parafraseando a Confucio, tenemos que procurar que nuestras palabras sean mejores que el silencio y, de eso, tenemos mucho que aprender de los perros.
BIBLIOGRAFÍA.
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Miranda, G. C., & Vega, G. C. (2021). La comunicación asertiva. Una mirada desde la psicología de la educación: comunicación asertiva desde la psicología de la educación. Didasc@ lia: didáctica y educación ISSN 2224-2643, 12(3), 131-151.
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