Superando el Miedo a los Petardos: Guía Práctica para Ayudar a Nuestros Seres Queridos
14/06/2024
14/06/2024
Por:

Adriana con Pau
Adriana Mármol
Veterinaria etóloga clínica
TRIAVET CLÍNICA VETERINARIA
Cada verbena de San Juan el mismo drama: miles de animales aterrorizados ante el atronador sonido de la pirotecnia. Miles de animales sufriendo ansiedad, miedo e incomprensión. Miles de seres sintientes atemorizados ante algo que no comprenden y que les produce la mayor de las angustias.
Entre esos miles de animales se encuentran nuestros perros y gatos, aquellos que conviven de manera más cercana con nosotros y de los que sabemos más respecto a este tema, por desgracia.
Pues para empezar, hemos de recordar que se trata de ruidos muy fuertes, y no podemos olvidar que el oído de nuestro perros y gatos es muchísimo más sensible. Sin entrar en datos más técnicos, para ellos, el sonido de un petardo puede resultar hasta 4 veces más fuerte que para nosotros.
Por otro lado, sumemos a este hecho, que los petardos son ruidos inesperados, capaces de alterar hasta al más tranquilo de nosotros, con la diferencia de que nosotros somos capaces automáticamente de reconocer eso como un petardo y comprender que es inofensivo para nosotros. Ellos no. ¿Os imagináis que estáis tan tranquilos paseando por la calle y comenzáis a escuchar ruidos atronadores sin saber su procedencia? ¿Os imagináis que no paran? ¿Os imagináis que vayáis donde vayáis no podéis escapar y cada vez suenan más fuerte y más cerca? No debe ser agradable, ¿verdad? Y evidentemente, nosotros tendríamos la capacidad de investigar, preguntar, hablar con otras personas y tranquilizarnos al entender qué está sucediendo. Ellos no.
Está claro entonces porqué les producen tanto miedo: son ruidos atronadores e inesperados que ni identifican, ni saben qué significan, ni pueden escapar de ellos. Angustioso. Esto desencadena una respuesta de estrés no adaptativo que pone en marcha el sistema simpático dando lugar a una respuesta hormonal que aumenta los niveles de adrenalina y cortisol.

Perro con miedo. Generado con IA
Algunos de los más comunes son los siguientes:
Manejo de la situación
En primer lugar, siempre hay unas medidas básicas de manejo que debemos adoptar cuando se acercan estas fechas y que debemos recordar:
Creación de una zona segura
¿Qué es una zona segura? Es un lugar donde el perro se refugia cuando se siente nervioso o inseguro, porque le aporta tranquilidad y confort. Allí se siente protegido y a salvo.
En muchas ocasiones el perro la elige de manera voluntaria: se esconden en la ducha, debajo de la cama, debajo de la mesa, en una habitación…pero en otras, el animal no sabe dónde meterse cuando siente miedo. Si nuestro perro ya tiene elegida su zona segura, la trabajaremos, y si no la tiene, la crearemos, ¿Cómo lo hacemos?
– Elegiremos un lugar acogedor y tranquilo, lejos de ruidos y que no sea una zona de paso.
Podemos usar un transportín (si nuestro animal está habituado a usarlo y no le supone un problema), o una caja de cartón adecuada a su tamaño. Colocaremos dentro alguna manta o cojín que permita que sea un lugar cómodo.
-Debe estar siempre disponible y ha de tener todo lo necesario para que el animal pueda estar ahí dentro durante un largo período de tiempo. Dispondrá cerca de agua, comida y algún juguete.
Ha de acondicionarse de tal manera que se reduzca la percepción del estímulo que le provoca miedo, tanto a nivel sonoro como visual: bajar persianas,mantas gruesas en las ventanas, poner música o la televisión. También, podemos ayudar a hacer más confortable la zona colocando un difusor de feromonas cerca.
-Cada día animaremos a nuestro animal a ir allí, ofreciéndole comida, masticables, juguetes, caricias. Debe asociar ese lugar únicamente a cosas buenas. Podemos ofrecerle juguetes interactivos o masticables que le duren un rato para que permanezca allí tranquilo mientras los disfruta.
Cada vez que entre por sí mismo, reforzaremos con premios o caricias, y cuando el animal esté allí, no debe ser molestado nunca. El objetivo es que entienda que allí sólo pasan cosas buenas y es un lugar tranquilo. Se deben realizar varias sesiones diarias cortas.
-Siempre ha de poder entrar y salir cuando quiera, nunca cerraremos las puertas a ese acceso.
Asímismo, nunca debemos forzar al animal a utilizar la zona segura, ha de ser algo que elija
libremente, de lo contrario podemos estar consiguiendo el efecto contrario.
Nutracéuticos
Son productos naturales con efectos terapéuticos beneficiosos. Cuando pese a las medidas de manejo y creación de zona segura, nuestro animal sigue mostrando ansiedad ante los petardos, podemos usarlos. Actualmente, existen numerosos suplementos naturales en el mercado con este fin. La mayoría contienen sustancias con efecto ansiolítico:
Feromonas
Son sustancias químicas secretadas por todos los seres vivos que provocan determinados comportamientos en los individuos que las reciben. En el caso que nos ocupa, tenemos las siguientes:
– Feromona apaciguante canina: la segregan las glándulas cutáneas de las hembras en período de lactación y su función es calmar y dar seguridad a los cachorros.
– Feromona facial felina: producida por glándulas que se encuentran en la frente, mejillas, barbilla, alrededor de la boca y detrás de las orejas de los gatos. Las desprenden cuando frotan estas zonas con algunos lugares u otros animales (con nosotros también), y el mensaje que envían cuando las detectan es que son zonas seguras y familiares, ayudando a dar sensación de tranquilidad.
Ambas feromonas han sido sintetizadas químicamente y se encuentran en el mercado en distintos formatos (difusor, spray, collar), siendo realmente efectivos en casos de ansiedad leve y sin ningún efecto secundario.
Psicofármacos
Cuando nada de lo anterior consigue que nuestro perro o gato estén tranquilos frente a los petardos, hemos de usar medicación específica para esos días. Realmente, hay muchas personas aún reacias al uso de fármacos con este fin, pero si realmente el animal está sufriendo, es necesario usarla para poder ayudarle.
La mayoría de fármacos que se usan son ansiolíticos, pero debido a la gran variedad y respuesta individual de cada animal, es necesario en ocasiones, probar antes del evento que desencadena la fobia para encontrar aquel que mejor funcione en cada caso. Evidentemente, esto ha de hacerse bajo estricta supervisión veterinaria siempre.
Acerca de los fármacos, es muy importante señalar que el uso de acepromazina está contraindicado. La acepromazina es un fármaco que durante muchos años se ha usado de manera sistemática para el tratamiento de miedo a petardos, pero hoy en día sabemos que no debemos usarlo. ¿Por qué?
Pues porque aunque aparentemente funcionaba, es decir, se veía al animal más tranquilo y relajado, lo que sabemos hoy es que lo que realmente ocurre es una disminución de las respuestas motoras del perro pero no su percepción sensorial, es decir, el animal sigue sintiendo el mismo ruido y por tanto ansiedad y miedo, pero no puede moverse. Aparte de lo angustioso de la situación, aumenta la ansiedad y agravará el miedo para las próximas ocasiones. Además, puede producir desinhibición de la agresividad, pudiendo darse una situación peligrosa para terceros.
Por si esto fuera poco, produce depresión del sistema nervioso, pudiendo ocasionar hipotensión, depresión respiratoria, hipotermia e incoordinación. Una joya, vaya. Así que si vuestro veterinario os prescribe acepromazina para San Juan, no la aceptéis y pedirle alternativas más seguras.
(Podéis encontrar más información sobre este tema y el posicionamiento de los profesionales del comportamiento, en la página de GEMCA -Grupo de Especialidad del Comportamiento Animal-)
Cuando tenemos un animal que aún no muestra miedo a petardos, siempre podemos hacer un trabajo de habituación y positivización ante dichos estímulos, pero hemos de tener en cuenta que nada nos puede asegurar de que un día no vaya a desarrollar igualmente la fobia, por una mala experiencia, por un manejo inadecuado, o por lo que sea.
¿Cuál sería la manera de trabajar una correcta habituación? La más usada es la utilización de grabaciones lo más reales posibles de petardos, fuegos artificiales, tormentas…en realidad, de cualquier ruido susceptible de provocar miedo en nuestros perros. La idea es exponer gradualmente en tiempo e intensidad a nuestro animal a dichos sonidos, y siempre asociado a algo positivo, o al menos neutro. Por ejemplo, podemos poner el audio mientras acariciamos a nuestro perro, u ofrecerle algún masticable mientras el ruido está de fondo. Si no hay ningún tipo de respuesta negativa, podemos ir aumentando la duración y la intensidad del sonido muy poco a poco.
Igualmente, es un trabajo que ha de hacerse bajo la supervisión de un profesional de la conducta que esté actualizado (que no trabaje con métodos obsoletos como la inundación), y que nos ayude a crear un plan de trabajo adecuado para cada animal.

Lía
Como cat lover que soy, no puedo dejar de hacer una mención especial a los felinos, en ocasiones los más olvidados e incomprendidos en este aspecto. ¿Por qué? Pues porque al contrario que los perros, los gatos manifiestan el miedo y el estrés de manera distinta, lo que puede hacer que nos pueda pasar inadvertido y que no les ayudemos pensando que ellos no tienen ningún problema.
Los gatos suelen mostrar su malestar de manera menos activa que los perros, lo que hacen mayormente es disminuir su actividad y esconderse. Es raro que un gato muestre su miedo vocalizando, con inquietud o pidiendo nuestra atención (aunque siempre hay excepciones).
De modo general, las pautas de manejo y creación de zona segura también son válidas para los gatos, y también el uso de feromonas y nutracéuticos. En cuanto a la medicación, también pueden necesitarla, y solemos usar fármacos distintos para ellos, así que estad muy atentos al comportamiento de vuestros mininos en cuanto empiecen a sonar los petardos, y ante la mínima sospecha de que les producen ansiedad (se esconden, se mueven menos, disminuye su apetito, hacen pis fuera de la bandeja, están más irritables o evitativos, o cualquier otro signo que os llame la atención), contactad con vuestro veterinario especialista en gatos para que os ayude.
Enlaces de interés sobre el tema:
Antrozoología: explorando la relación entre Humanos y Animales