La salud no quiere adjetivos
Todo apunta a que un animal salvaje fue la fuente de transmisión del coronavirus que provoca el Covid-19. Lo que nos invita a hablar de zoonosis. E, inevitablemente, de One Health, la estrategia global que considera que la salud es solo salud, sin adjetivos, y que las fronteras entre salud humana y animal solo sirven para poner trabas en la prevención y cura de las enfermedades que nos afectan a los seres vivos.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define las zoonosis como aquellas enfermedades que se transmiten de forma natural de los animales vertebrados al hombre, y viceversa. [Información del gobierno de España sobre zoonosis]
Y nos son pocas. Según el Centro Europeo para el Control y Prevención de Enfermedades (ECDC, por sus siglas en inglés), seis de cada diez tipos de enfermedades infecciosas llegan al hombre a través de los animales, como se puede leer enDiario Veterinario. Entre ellas, el ébola, el mal de las vacas locas, la gripe aviar, el ántrax, la tuberculosis, la peste, la toxoplasmosis o la enfermedad del virus del Zika, por citar algunas de las que tenemos más frescas en la memoria entre las más de 150 conocidas.
Aunque aún no se sabe a ciencia cierta a qué especie pertenece, los indicios parecen señalar que un animal salvaje ha transmitido al hombre el nuevo coronavirus. Y que ha ocurrido en el mercado de animales vivos de Wuhan (China), donde no era infrecuente el sacrificio in situ de los animales vendidos, una práctica cuestionable en más de un sentido y que facilita la diseminación de fluidos con alta carga viral.

Si hacemos historia, el factor transversal que mejor explica la aparición de las enfermedades infecciosas de origen animal es la llegada del hombre a nuevos territorios, y el consiguiente contacto con poblaciones de animales hasta entonces desconocidos, que podían portar enfermedades a las que nuestro cuerpo no estaba habituado.
El primer gran brote de zoonosis se estima que surgió por la domesticación de varias especias de ungulados —caballos, cerdos, cabras…—. La época de los descubrimientos de nuevas tierras y el desarrollo del comercio en el mundo fueron también fundamentales en la extensión de enfermedades, como la peste.
En la actualidad son el aumento del tráfico de viajeros y mercancías, los cambios en los sistemas de producción animal y las alteraciones del medio ambiente —a las que no son ajenas la intrusión del hombre en hábitats más o menos salvajes por motivos de ocio o de negocio—, los que ayudan a explicar los nuevos casos. Dando al traste con la creencia de algunos expertos a finales de los 60 del pasado siglo de que la ciencia médica había conseguido erradicar las enfermedades infecciones. Desafortunadamente, nada más lejos de la realidad.
En un ámbito como el epidemiológico, analizar lo acontecido es imprescindible, aunque el reto es generar modelos predictivos que permitan anticipar lo que está por venir. La diferencia para muchos entre salud y enfermedad.
Y en ello está este campo de la ciencia, como el grupo de expertos liderados por la ONG EcoHealth Alliance que ha creado y analizado una base de datos de más de 2.800 asociaciones entre mamíferos y virus. Su estudio concluye que se puede predecir el número de virus que infectan una especie determinada y la probabilidad de que se convierta en zoonosis, como dio a conocer la agencia SINC. Este estudio científico ha permitido identificar las áreas geográficas donde es más fácil que un virus traspase la frontera desde el animal al humano, generando un mapa muy valioso para el trabajo de prevención.

One Health es la estrategia mundial que trabaja para fomentar la colaboración y el intercambio de conocimiento en todo aquello que tiene que ver con la salud de las personas, los animales y el medio ambiente por su estrecha relación, como muestra el brote epidémico del nuevo coronavirus.
La vinculación entre la salud animal y humana ya fue identificada y reconocida en épocas pasadas. La definición de zoonosis data, de hecho, del siglo XIX, y corresponde al físico Rudolf Virchow, quien ya defendía que “ni existen ni deberían existir líneas divisorias entre la medicina humana y animal”. A finales del siglo XX, Calvin Schwabe, por su parte, acuña el concepto One Medicine, que pretende aunar la medicina humana y animal en un enfoque integral.
Una nueva llamada a la visión conjunta de la medicina tuvo lugar en 2004, con la celebración de la conferencia One world, One Healthorganizada por la Wildlife Conservation Society tras el surgimiento de nuevas enfermedades de transmisión animal en pleno siglo XXI. De la conferencia surgieron los 12 Principios de Manhattan, que piden considerar de una manera holística la relación entre las enfermedades zoonóticas y el medio ambiente. Y en 2008 se crea One Health Iniciative, un centro de intercambio de información en el que se publican noticias sobre el movimiento.
Aunque al enfoque One Health aún le falta un largo recorrido para su implantación, no es, ni mucho menos, un movimiento alternativo; y su concepción integral de la salud es adoptada por cada vez más instancias. Como la propia Organización Mundial de la Salud, que ya incorpora el enfoque OneHealth y tiene en cuenta a los animales en su lucha contra la gripe, como informaba Animal’s Health.
Su Estrategia Global contra la Gripe 2019-2030 tiene cuatro prioridades: la prevención de la gripe estacional, el control de la propagación de la gripe de los animales a los humanos (zoonosis) y desarrollar un plan contra una eventual pandemia. Dentro de un marco One Health, la OMS apuesta por mejorar el intercambio de información con la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) y la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE).

Por:
Alicia García Flores
Periodista
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