Los perros de ‘Huellas en el Corazón’  vuelven al Hospital de la Axarquía 

Tras contrastar los beneficios sobre el control de la ansiedad, la intervención con perros se extiende a enfermería y al debut de la diabetes infantil.

 

El Programa de Intervención Asistida con Perro (IAP) ‘Huellas en el Corazón’ del Hospital de la Axarquía, centro adscrito al Área de Gestión Sanitaria Este de Málaga-Axarquía, vuelve de manera presencial, después de dos meses de ausencia por protocolo Covid, para dar soporte a los pacientes pediátricos y a los menores que acuden al centro, y ahora también para apoyar la consulta de enfermería y en el debut diabético infantil.

El programa ‘Huellas en el Corazón’ de la entidad de intervenciones asistidas Perruneando avalado por la Cátedra Animales y Sociedad de la Universidad Rey Juan Carlos, se desarrolla desde el pasado mes de octubre de 2020 en la Unidad de Pediatría del centro hospitalario, como una actuación integrada en su Plan de Humanización.

El programa puede atender a menores desde los ocho meses hasta la adolescencia, si bien la franja de edad más frecuente de las 30 intervenciones realizadas durante los 12 primeros días en el Hospital de la Axarquía ha sido entre los tres y los 10 años.

Las actuaciones de los perros y los profesionales de ‘Huellas en el Corazón’ aportan soporte emocional en diferentes áreas pediátricas del centro, principalmente en las estancias hospitalarias y las consultas de pediatría. La interacción con los perros, en estos casos, consigue reducir los niveles de estrés y ansiedad de los menores, así como el dolor y autoconcepto durante el tiempo de hospitalización o el previo a la consulta médica.

La presencia del perro es apreciada también para abordar determinadas técnicas médicas y de enfermería gracias a los estados de calma que ayudan a generar en los niños y niñas. Por este motivo, el programa se va a extender al área de enfermería.

Asimismo, el Servicio de Pediatría ha considerado incluir las intervenciones con perro en las consultas de debut de diabetes infantil. El diagnóstico de una enfermedad crónica que además introduce cambios en los hábitos de vida, como ésta, puede afectar al estado de ánimo del niño/a diagnosticado y de su entorno. Tan importante como abordar la enfermedad es considerar los factores emocionales que se desencadenan cuando se conoce el diagnóstico y se inicia el proceso de adaptación, un momento adecuado para contar con el soporte emocional que aportan los perros. Además, su compañía contribuye a generar en los menores una imagen positiva del hospital, al que van a estar ligados por el carácter crónico de su enfermedad.

El equipo de ‘Huellas en el Corazón’ está formado por terapeuta ocupacional, pedagoga terapéutica y trabajadora social con el acompañamiento de los perros de intervención Jaki, Piruleta, Ginny y Churrete. Los cuatro conforman un grupo heterogéneo de animales en cuanto a aspecto, edad, tamaño, temperamento y raza/no raza; todos son adoptados y el entrenamiento les ha capacitado para la labor que realizan, que ellos viven como un juego.

Por lo que respecta al hospital, el programa cuenta con el apoyo y participación del equipo médico, enfermería y auxiliar de la Unidad de Pediatría, que facilitan la disposición de espacios donde desarrollar el programa y colaboran en la valoración del impacto de la intervención sobre los menores que participan.

Dichas valoraciones serán analizadas por los investigadores de Perruneando y la Cátedra Animales y Sociedad de la URJC para saber más sobre el impacto positivo de la interacción con perros en el entorno hospitalario. La directora de la Cátedra, Nuria Máximo, afirma que “este proyecto supone una nueva aproximación de las intervenciones asistidas con perros en el entorno hospitalario: los perros y sus guías ofrecen a los menores que acuden al hospital el soporte emocional que necesitan para afrontar con mayor fortaleza los cuidados que los sanitarios les proporcionan”.

En el mismo sentido, la terapeuta ocupacional y directora técnica de Perruneando Málaga, Macarena Martín, afirma comprobar en cada sesión que “la presencia de nuestros perros hace que los menores se olviden del entorno dónde se encuentran, haciendo su estancia hospitalaria más divertida y estimulante. Lo que más nos reconforta como profesionales es escuchar de un peque, mientras abraza a una de nuestras perras de intervención, decirle… ‘Gracias, Jaki. Te quiero’”.

Por parte del Área Sanitaria Málaga-Axarquía, el supervisor de UGC Pediatría y Neonatos del Hospital de la Axarquía Javier Álvarez, cree firmemente que es una propuesta muy interesante para adoptar en la sanidad en general, “ya que como estamos comprobando in situ los resultados son una realidad que no debemos dejar pasar. Desde el área de Pediatría, recibimos con mucho entusiasmo la propuesta de Perruneando y enseguida nos pusimos a trabajar para que este proyecto fuera una realidad en nuestras instalaciones. Tenemos que agradecer el trabajo y la excelencia con las que las compañeras de Perruneando realizan su trabajo. El ambiente de expectación y la ilusión con la que cada martes se despierta el hospital, tanto para niños/as como para los propios profesionales es maravilloso, ya que no solo consiguen que éstos reduzcan su ansiedad e interactúan con ellos tanto dentro de las habitaciones como en la sala de juego, sino que los propios profesionales del centro nos visitan cada martes para ver a los miembros del equipo trabajar con los pequeños”.

Más información: Alicia García (699 49 44 04)