Matemáticas + Empatía hacia los animales= menos violencia

La fórmula funciona. Allí donde se ha puesto en marcha, introducir contenidos educativos que potencian la empatía natural que sentimos por los seres vivos está consiguiendo reducir la violencia en las aulas.

Es posible hacerlo en todas las asignaturas, desde la educación física hasta las matemáticas; y adaptarlo a todas las edades.

No podemos olvidar que las aulas de hoy son la sociedad de mañana, y que aprendemos la mayoría de nuestras conductas en la primera década de vida.

La educación en empatía como parte del currículo escolar

Se llama biofilia al vínculo emocional innato en los humanos hacia los demás seres vivos, y se está mostrando como una potente herramienta pedagógica para educar contra la violencia.

De ahí, que sean cada vez más numerosas las experiencias que apuestan por la introducción de la educación en la empatía hacia los animales como estrategia de prevención del bullying escolar y para promover una sociedad no violenta.

Un grupo de expertos en distintas disciplinas —educadores, abogados, maestros, psicólogos, policías y etólogos, entre otras— quieren ir, no obstante, más allá, y abogan por que la educación en la empatía hacia los animales forme parte del currículo escolar de la enseñanza infantil, primaria y secundaria. De conseguirse estaría presente en todos los centros educativos —no solo en los que lo promueven de manera voluntaria— y en todos los niveles de la enseñanza obligatoria.

Este grupo de expertos pertenece a Profesionales para la Defensa Animal (PRODA), una asociación creada en 2001 con el objetivo de educar en el respeto y la empatía, y que tras unas jornadas contra la violencia de especie celebradas en el Congreso de los Diputados en 2014, elaboraron  un dossier de contenidos para modificar el decreto y la orden ministerial que regulan el currículo escolar de la enseñanza infantil y primaria. Dicha documentación fue entregada al Congreso con el apoyo de la Asociación Parlamentaria en Defensa de los Derechos de los Animales (APDDA).

Un cambio de enfoque

Se trata, según Mariví Vaquer, psicóloga y miembro de PRODA, de cambiar el enfoque de la educación hacia los animales. “Sustituir el enfoque utilitarista actual por un enfoque empático. Trabajamos así inteligencia emocional pura y dura que permite hacer cambios actitudinales, como la compasión…. Y de ahí pasamos a las conductas prosociales, como el voluntariado”.

Vaquer propone “la revisión de los recursos materiales, como los libros o las fichas, cambiando el enfoque de los que ya existen. Empezar a contemplar, por ejemplo, las necesidades de los seres vivos humanos no humanos (las 4Cs: casa, comida, cuidados y cariño) y que todos tenemos emociones, los animales también”.

El dossier de contenidos de PRODA para modificar el currículo escolar propone acciones tan sencillas como sustituir en los enunciados de problemas de matemáticas los supuestos de compra-venta de animales por otros de adopción o, en lengua, reconocer y reflexionar sobre el léxico peyorativo relativo a personas y animales. Son sólo dos ejemplos.

Pero no es únicamente cuestión de cómo nos referimos a ellos. La participación de los animales en la educación de los niños puede (es beneficioso que sea así) ser activa. Los trabajos realizados hasta ahora sustentan la tesis de que el niño que desarrolla un estrecho vínculo afectivo con un animal, muestra un incremento en el nivel de empatía hacia otros animales y, por ende, hacia sus iguales.

Según PRODA, la transmisión de emociones en la relación empática se realiza mayoritariamente con un lenguaje no verbal, a los niños les resulta mucho más accesible el ejercicio de la empatía en la interacción con un animal, así este aprendizaje resulta eficaz y eficiente puesto que, posteriormente, se generaliza hacia su propia especie.

“Educar a los niños y no tendréis que castigar a los hombres” (Pitágoras)

Los datos son contundentes. Según Unicef España (febrero de 2019), al menos dos estudiantes por aula sufren acoso escolar o violencia en España. Un informe de la UNESCO (octubre de 2018) afirma que uno de cada tres adolescentes sufre acoso en el mundo, y cifra este porcentaje en el 15,35% en nuestro país (aunque con datos de 2014).

En España, empiezan a surgir iniciativas que promueven la educación en el respeto a los animales como estrategia frente al bullying, “pero la mayoría son aplicaciones puntuales que resultan incompletas al no estar dotadas de continuidad por falta de recursos”, destaca Vaquer.

Los resultados, eso sí, son muy positivos. Un ejemplo es el programa de continuidad ‘Respeto y convivencia con animales. Prevención de conflictos en el aula’ desarrollado por PRODA consistente en una relación de unidades didácticas para cada nivel educativo de la enseñanza obligatoria, preparado para su inclusión en el currículo. O Escola Animal, un proyecto educativo puesto en marcha durante el curso académico 2018-2019 en Sabadell, financiado por el modelo de presupuestos participativos de la ciudad, y que desarrolla en las aulas programas y contenidos relacionados con la empatía y el buen trato hacia los animales. El principio de Escola Animal es que un niño y una niña que respete los animales será capaz de respetar a los demás seres humanos. El programa piloto de este curso académico se ha acompañado de un proyecto de investigación.

Como dice PRODA en el dossier de contenidos entregado al Congreso la escuela debe hacerse eco del camino correcto en la construcción de estructuras pacíficas permanentes en la relación del humano con la naturaleza, incorporando, en el currículo escolar, programas educativos de respeto hacia los animales.

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