Cuando sólo nos quedan las emociones

El Alzheimer lo roba todo. Lo que somos y lo que fuimos. Sin dejar rastro ni pistas a su paso. Por el camino van quedando pequeñas huellas en forma de recuerdos emocionales vívidos como si nada hubiera pasado. Éste es el testigo de una carrera contra el reloj de la enfermedad, el cual recogemos y agarramos tan fuerte como ella nos permite para mantener otras capacidades. Es lo que justifica nuestro trabajo en la Asociación de Familiares de Enfermos de Alzheimer (AFEAM) que a continuación os presentamos.

Recorriendo el Alzheimer

En sus inicios, esta insidiosa enfermedad, se caracteriza por una pérdida de la memoria y dificultades en la comunicación. La persona se encuentra a menudo confusa, recordando claramente el pasado más lejano y olvidando los acontecimientos más recientes. Más tarde, la persona pierde completamente la memoria y sus capacidades intelectuales y funcionales, siendo incapaz de comunicarse y de cuidarse a sí mismo. Según el informe de 2016 de Alzheimer’sDisease International, en torno a 46 millones de personas padecen demencia en el mundo, y podrían llegar a ser 131 millones en 2050. La Fundación de Alzheimer de España (FAE), por su parte, refleja un aumento de la prevalencia de la enfermedad a medida que se incrementa la edad de la población: 4,2% en personas de 65 a 74 años; 12,5% en personas de 75 a 84 años y 27,7% en mayores de 85 años. La edad es uno de los factores más determinantes, y se calcula que para el año 2050 uno de cada tres españoles superará los 65 años en nuestro país. Como afirma la Confederación Española de Alzheimer el impacto de la enfermedad es muy relevante tanto a nivel sanitario, social como económico. Para reducir la carga sanitaria, social y económica son necesarios programas globales, así como el incremento de recursos destinados para fomentar la investigación, prevención, diagnóstico precoz, tratamiento multidimensional y abordaje multidisciplinario de la enfermedad.

Emociones que dejan Huella

Que las terapias asistidas con perros funcionan con personas mayores no es algo nuevo. De hecho, los primeros estudios científicos que valoraron el efecto de convivir con animales (mascotas) o su uso terapéutico (la mayoría en residencias) se realizaronbcon personas mayores. Éstos han demostrado su eficacia respecto al aumento en calidad de vida, vitalidad, disminución de respuestas depresivas y sentimientos de soledad (por ejemplo el trabajo de R. Scheibeck y colaboradores en 2011). Concretamente para personas mayores con demencia se publicó en 2008 una revisión donde se encontraron hallazgos en la disminución del comportamiento agitado, la mejora del comportamiento social, así como impacto positivo en función física y calidad de vida. Podéis encontrar algunos trabajos en la página del Human Animal Bond ResearchInstitute. Con esta base científica, y nuestra experiencia en otros proyectos similares,desde la Cátedra nos propusimos elaborar un estudio en colaboración con PsicoAnimal y AFEAM.  El resultado: “Emociones que dejan huella”.

Las cifras del proyecto

5 meses de terapia. 3 entidades: AFEAM, PsicoAnimal y Cátedra Animales y Sociedad. Trabajando en el Centro de día de AFEAM en Madrid, junto a la Terapeuta Ocupacional y la psicóloga. 8 investigadoras diseñamos el estudio de investigación. El día a día nos ha marcado a todos. 3 perros estaban destinados a este proyecto: Hebe (dobermann), Zenit (goldenretriever) y Dogui (galgo). Pero una de ellos, llegó al corazón a los 24 usuarios del centro de Día. Los 24 se dividieron en dos grupos. Con sesiones de 45 minutos. Hebe, que así se llama esta bella perra, con su mirada, su gran corazón y la dirección experta de su guía Rocío, han trabajado desde las emociones, los recuerdos, la generación de un ambiente de compañerismo entre los participantes, la colaboración y el mantenimiento de sus capacidades. Todo ello posibilita la permanencia en su entorno familiar por más tiempo, así como la reducción del impacto económico y emocional que supondría el ingreso en una residencia. Éste, es para nosotros, el matiz diferenciador de otros programas. Los resultados finales llegarán con el análisis de las evaluaciones objetivas y su posterior divulgación científica. Si os apetece “asomaros” a un día de este programa os dejamos el enlace al programa de radio “A vivir que son dos días” de la Cadena Ser (Programa 15/03/2019)

¿Por qué funciona?

No solo es necesario que funcione, necesitamos comprender cómo funciona y porqué. La base que los sustenta es lo que se conoce como el vínculo humano-animal (Human-Animal Bond en inglés). De este concepto se extrae directamente el beneficio mutuo de la relación entre el ser humano y los animales y cómo ésta relación está influenciada por comportamientos que afectan a la salud y al bienestar de ambos. Aunque el concepto parezca claro, lo cierto es que aún nos queda mucho por conocer los pormenores de cómo es el proceso de establecimiento del mismo. Dada su importancia en el concepto global de salud y de nuestra relación con el entorno, cada vez se destinan más esfuerzos tanto nacionales como internacionales para conocer más sobre ello. Si os interesa este tema, podéis leer más en la página web Human Animal Bond ResearchInsitute o lo estudios del Dr.Jaume Fatjó (Cómo los hombres con niveles altos de educación establecen fuertes vínculos con su perros o el estudio epidemiológico interesantísimo del abandono de perros y gatos en España entre otros) Recientemente Melisa Tuya en su blog en 20minutos le entrevistó y también podéis leerlo en el siguiente enlace: aquí.

Por: Nuria Máximo-Bocanegra