¿Perros en UCI´S? Sí, vuelve la terapia pionera para los niños de la UCI del Hospital 12 de Octubre.

Se llama ‘Huellas de Colores’, y es el primer programa de actividades terapéuticas que ha introducido en nuestro país una Intervención Asistida con Perros en una UCI, la UCI Pediátrica del Hospital 12 de Octubre de Madrid.

El programa piloto demostró lo que ya se sabía por las experiencias de otros países: la terapia con perros puede reducir la sensación de dolor de los pacientes pediátricos clínicos. Los resultados han sido tan positivos que ‘Huellas de Colores’ se ha vuelto a poner en marcha.

Tres instituciones lo están haciendo posible: el Hospital 12 de Octubre, la Cátedra Animales y Sociedad de la URJC y la asociación terapéutica PsicoAnimal. La segunda fase del programa ha empezado el 24 de abril

La puerta más “mimada” de cualquier hospital se abre (por fin) a las terapias con perros.

Por primera vez en España, la puerta mejor custodiada de cualquier hospital, la de su UCI pediátrica, se abrió para un equipo terapéutico que contaba entre sus miembros con ‘Zenit’, un Golden Retriever de seis años de edad rescatado de una historia de abandono y entrenado por la asociación PsicoAnimal.

Ocurrió en enero de 2019 en el Hospital 12 de Octubre de Madrid, y durante dos meses se realizaron y analizaron 23 intervenciones sobre 15 pacientes, la mayoría menores ingresados por complicaciones de enfermedad oncológica y con una media de edad de 14,6 años.

Los resultados han sido tan positivos que el programa ‘Huellas de Colores’ se ha vuelto a poner en marcha con dos objetivos fundamentales: ofrecer una intervención que ayude a mitigar el dolor de los pacientes y saber más sobre los efectos fisiológicos que produce esta terapia.

Desmontando mitos: los perros no curan.

Así es, los perros que participan en terapias asistidas no tienen la capacidad de curar. Ni ningún otro animal. Sin embargo, las terapias pensadas y desarrolladas contando con su intervención pueden ayudar a reducir las sensaciones de dolor, miedo y ansiedad en los pacientes. ¿Su valor? Inestimable, y más en un momento en el que se registran importantes avances en la medicina intensiva y una mayor supervivencia a las enfermedades críticas; cuando importa, y mucho, todo lo que ayude a humanizar nuestra estancia en los hospitales y no se desdeña ninguna medida que ayude controlar el dolor reduciendo el consumo de fármacos.

No curan, pero alivian. Y los datos lo corroboran.

Los primeros resultados del programa piloto ‘Huellas de Colores’ aprecian diferencias significativas en los pacientes antes y después de la intervención con Zenit en la disminución de los niveles de dolor —hasta tres puntos según las escalas habituales de medida de esta variable— la ansiedad y el miedo.

Según los expertos, se trata de una intervención que aporta a los menores un respiro terapéutico durante la hospitalización a través de las emociones positivas que genera el perro, una forma más de humanizar los cuidados intensivos y de controlar con medidas no farmacológicas el dolor de los pacientes. En este caso, niños de entre 3 y 17 años.

¿Experiencias anteriores? Si, en otros países

Las referencias de IAA en UCIs son escasas y hay que buscarlas fuera de España. Es el caso del Johns Hopkins School of Medicine de Baltimore (EEUU), o de la Universidad de Pavia y el Policlinico San Matteo de Pavia (Italia). Una de las experiencias más longevas es la del Ospedale Pediatrico Meyer de Florencia (Italia), que mantiene programas de IAA en su UCI desde hace más de diez años y confirma, además de los efectos positivos en los pacientes, que no se ha registrado un aumento de la incidencia de infecciones o enfermedades contagiosas transmitidas por los perros empleados en las intervenciones.

Lo que destacan los investigadores del proyecto

Alba Palacios es pediatra de la Unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos del Hospital Universitario 12 de Octubre: “este estudio viene a demostrar el beneficio del uso de las IAA como una forma más de humanizar los cuidados intensivos y de controlar el dolor de los pacientes con medidas no farmacológicas.”.

Nuria Máximo Bocanegra dirige la Cátedra Animales y Sociedad de la URJC: “el perro supone un estímulo novedoso y emocionalmente muy atractivo para los menores ingresados en esta unidad. Supone para ellos la ruptura de la rutina y lo que es más importante focaliza la atención en otro ser vivo, divertido, cálido y que le permite poder expresar su alegría y todo aquello que les define por ser niños y que el entorno hospitalario, la enfermedad, el miedo y el dolor pretende robarles”

Rocío Fernández Andrade es vicepresidenta de Psicoanimal.Las IAA han demostrado numerosos beneficios en diferentes áreas de mejora de la persona. Producen beneficios a nivel físico, emocional, social, motor y cognitivo, principalmente porque son una increíble fuente de motivación. Creemos en el PERRO como apoyo en las sesiones terapéuticas y es través del VÍNCULO que se genera con los usuarios con lo que trabajamos y potenciamos las diferentes áreas de mejora”.

La investigación no brota de los árboles: necesita financiación.

La investigación científica aplicada a la mejora de la salud de las personas es, sin duda, una de las más apreciadas. Procura saber más sobre todo aquello que ayuda a curar y/o mejorar nuestra calidad de vida. Es obvio que sus resultados tienen un valor difícil de calcular. Sin embargo, los procedimientos para mejorar nuestro conocimiento en este ámbito, el de la salud, sí tienen un precio.

El programa ‘Huellas de Colores’, en concreto, cuenta con el soporte financiero de dos entidades que lo hacen posible: la compañía de alimentación natural para perros y gatos Dingonatura y MSD Animal Health, compañía global que investiga y desarrolla una amplia gama de servicios y medicamentos de uso veterinario.

Gracias a ambas entidades por confiar en la Cátedra Institucional Animales y Sociedad de la URJC y por hacer posible ‘Huellas de Colores’.

Si te interesa profundizar en el tema, aquí tienes una amplia selección de enlaces: