Semillas de Dignidad: La Declaración Rioplatense y el Florecer de los Derechos Animales
01/08/2025
01/08/2025
Por:
Sergio Moragues
Abogado egresado de la UBA y magíster en Dirección de Organizaciones sin Fines de Lucro por la Universidad de San Andrés. Es reconocido en Argentina y Latinoamérica por su destacada gestión como director ejecutivo de El Campito Refugio, un refugio autosustentable y no eutanásico. Además, es una figura reconocida en la región por sus numerosas charlas sobre gestión pública de animales. Actualmente, es investigador en la Universidad Siglo 21, participando en un proyecto sobre el manejo de poblaciones caninas. Se desempeña como vicedirector del Instituto de Derecho Animal de la Asociación de Abogados de San Martín y es coautor, junto a Lorena Laprebende y otros, de la Declaración Rioplatense de Derechos de los Animales, firmada en 2024.
Lorena Laprebende
Abogada, investigadora y docente argentina, dedicada a la defensa de los derechos de los animales. Es doctoranda en Derecho Civil en la Universidad de Buenos Aires y dirige un proyecto de investigación en la Universidad Empresarial Siglo 21 sobre el impacto de nuevas perspectivas en el manejo de poblaciones caninas en zonas urbanas de Argentina. Forma parte de la Red de Veterinarios en Catástrofes y es directora del Instituto de Derecho Animal de la Asociación de Abogados de San Martín. Su investigación se enfoca en el lugar de los animales en la legislación actual y cómo avanzar hacia su total comprensión. También se unió al grupo de investigación CULIVIAN de la Universitat de València para explorar cómo la literatura y las artes visuales pueden contribuir a una nueva ética que promueva la subjetividad y los derechos de los animales no humanos.
Las obras de arte que aparecen en las fotografías son de la artista: Yolanda Pocetti.
La Declaración Rioplatense de Derechos Animales, firmada el 15 de noviembre de 2024 en el Salón Blanco del Congreso de la Nación Argentina, es un manifiesto y un punto de inflexión. Surge de la colaboración entre la Comisión de Derecho de los Animales del Colegio de Abogados del Uruguay y el Instituto de Derecho Animal de la Asociación de Abogados de San Martín, Argentina. Busca un cambio de paradigma radical en la concepción jurídica de los animales, basado en la evidencia científica de la sintiencia y conciencia animal y la creciente demanda social por una justicia que abarque a todas las formas de vida que sienten. Es un llamado a la acción para una sociedad más justa, equitativa y compasiva.
El contexto de la Declaración Rioplatense es tan significativo como su contenido. El evento, en el Congreso de la Nación y libre de presiones políticas, reunió a diversos actores sociales, reflejando el carácter interdisciplinario de la lucha por los derechos de los animales. Asistieron miembros de la Red de Veterinarios en Catástrofes, fiscales, abogados, médicos, veterinarios, investigadores y una doctora en antropología. Esta confluencia de saberes permitió abordar la cuestión animal desde múltiples ángulos: legal, ético, científico, social y cultural. Hubo unanimidad en la necesidad de avanzar hacia una sociedad más justa, digna y ética para todos los habitantes del planeta, reconociendo a los animales como seres sintientes con derecho a una vida libre de sufrimiento. La educación surgió como pilar fundamental para el cambio social, buscando transformar conciencias y edificar una sociedad consciente, responsable y más humana.

Tradicionalmente, el derecho ha cosificado a los animales, reduciéndolos a objetos o propiedades. Sin embargo, avances científicos, como las Declaraciones de Cambridge (2012) y Nueva York (2024) sobre la conciencia animal, han demostrado que muchas especies poseen conciencia, sintiencia y vidas emocionales y cognitivas complejas. Este cambio exige abandonar la concepción de los animales como «cosas» y reconocerlos como individuos merecedores de protección legal integral, reconfigurando nuestras categorías jurídicas para contemplar la vida sintiente. La Declaración se alinea con esta corriente, buscando un derecho animal que proteja sus derechos fundamentales, no solo prevenga la crueldad.
La Declaración Rioplatense establece el principio de que «todo animal posee dignidad inherente e intereses propios, que deben ser respetados en todo momento, independientemente de su especie o utilidad para el ser humano«. Este postulado interpela prácticas sociales y culturales, así como de intervención estatal, marcando la necesidad de que el derecho y las políticas públicas se orienten hacia un enfoque ético y respetuoso de la dignidad de todos los animales.
La Declaración Rioplatense no categoriza explícitamente a los animales como «sujetos de derecho» en el sentido tradicional, pero abre la puerta a considerarlos «sujetos de protección especial«. Esta perspectiva reconoce que los animales, fuera de las categorías de personas o cosas, requieren un marco legal que les otorgue derechos procesales y sustantivos. Esta propuesta va más allá de prohibir la crueldad, sugiriendo que los derechos de los animales deben construirse desde sus propias necesidades, características biológicas, capacidades cognitivas y emocionales, y patrones de comportamiento. Esta nueva categoría jurídica implicaría el reconocimiento de la singularidad de cada especie y la necesidad de una protección diferenciada. La etología, veterinaria, biología, psicología animal y neurociencia son fundamentales para la construcción de un marco legal robusto basado en la comprensión científica.
La Declaración Rioplatense introduce innovaciones procesales para la tutela judicial efectiva de los derechos de los animales:
El concepto de «trauma legal animal» surge con la Declaración, instando a reevaluar las prácticas judiciales. La Declaración desafía a los operadores jurídicos a internalizar la psicología de los animales, tomando decisiones empáticas e informadas y priorizando el menor impacto. Todas las medidas deben minimizar el trauma.
La Declaración Rioplatense reconoce el derecho de los animales a ser indemnizados por los daños que se les causen. Sin embargo, la ausencia de un «dueño» identificado para animales comunitarios, callejeros o silvestres obstaculiza este derecho, dejando impunes a los agresores y sin recursos a los animales. Un ejemplo son los animales atropellados en ruta sin un propietario que reclame los gastos de atención. Esto exige desarrollar mecanismos legales innovadores para reclamar daños, independientemente de la propiedad. Algunas alternativas son:
La Declaración impulsa soluciones creativas para garantizar que todos los animales reciban protección y justicia.
La Declaración Rioplatense es un primer paso trascendental, pero su implementación efectiva requiere un esfuerzo conjunto de legisladores, jueces, fiscales, abogados, académicos, organizaciones civiles, científicos y la ciudadanía. Es fundamental traducir estos principios en normativa legal vinculante, reformando códigos, creando leyes específicas de protección animal y elaborando protocolos de actuación. La capacitación de abogados especializados en derecho animal y la sensibilización de la sociedad son cruciales para un cambio sostenible. La Declaración abre un espacio para nuevas ideas en el derecho animal:
La Declaración Rioplatense de Derechos Animales es un faro en la historia del derecho animal, un llamado a la conciencia para construir una sociedad más justa, compasiva y éticamente evolucionada, donde los animales sean reconocidos como individuos con derecho a una vida digna y libre de sufrimiento. Su implementación requerirá un profundo cambio cultural y la participación activa de todos los sectores de la sociedad. Es un legado para futuras generaciones, una promesa de un mundo mejor para todos. Está en discusión si se debe otorgar personalidad jurídica o mediante otra categoría. Debe ser la base para la protección animal.
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