Las enfermedades neurodegenerativas comprenden un amplio espectro de patologías que afectan al sistema nervioso. Son procesos crónicos y progresivos que generan un gran impacto físico, emocional, social y económico en el paciente y sus familiares.
Estudios epidemiológicos muestran un alza en la incidencia y prevalencia de enfermedades neurodegenerativas a nivel global, lo que representa un reto fenomenal desde el punto vista de la Salud Pública, en una sociedad cada vez más longeva.
La investigación biomédica en procesos neurodegenerativos y demencia ha tenido pocos resultados, con un índice de fracaso superior al 99%. La mayoría de los fármacos no sólo no consiguen revertir la evolución de la enfermedad, sino que generan efectos adversos y un elevado coste económico.
Como sociedad y como comunidad científica estamos obligados a reflexionar sobre el modelo actual de investigación biomédica. Un modelo anacrónico y cruel, ligado íntimamente al uso de experimentación animal, que no sólo supone un problema ético irrefutable, sino que ha resultado ser un fracaso en términos prácticos y que nos exige un cambio radical de paradigma.
Es este artículo se resumen los avances en alternativas éticas a la experimentación animal que relevantes a la fisiología humana, tales como estudios in vitro (organ-on-a-chip) o in silico (modelos computacionales) e investigación del exposoma, que arrojan luz sobre la investigación biomédica en las enfermedades neurodegenerativas y la demencia.
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